“Conócete a ti mismo son las palabras más importantes del leguaje humano”. Sócrates
Siendo tan radicalmente importante para el hombre y la humanidad el tema del conocimiento de sí mismo y dada la dificultad que, por su naturaleza funcional y la enorme complejidad de su estructura, ocasiona el estudio de la naturaleza humana, es bueno disponer de herramientas idóneas para ayudarse en la tarea. La pregunta ¿quien soy? ha estado vibrando en la mente del hombre desde los orígenes de la conciencia pero quizá nunca como hoy se había caído en cuenta sobre lo vital que es encontrar una respuesta.
La creciente complejidad del actual entramado social, científico-cultural, económico, comunicacional impone desafíos que nunca antes se habían presentado con tal magnitud y urgencia de ser atendidos. El más dramático de esos desafíos, la supervivencia de la especie humana, está en la mente y el corazón de muchos y cada quien a su manera está interesado en enfrentarlo.
Después de tan larga historia de búsqueda y de los innumerables aportes de pensadores, hombres de ciencia, maestros y sabios se han llegado a establecer ciertos presupuestos, ciertas ideas que resuenan como “verdades”. Son los nuevos paradigmas, aceptados como idóneos para esta etapa de la evolución de la conciencia.
Uno de esos paradigmas es que cada hombre, como hilo viviente del tejido de la humanidad, cuando cuida de su salud física, emocional y mental, cuando logra progresar personalmente en armonía y paz, está construyendo, sosteniendo y empujando el progreso y la evolución en paz de la humanidad. “Que pueda decirse de cada uno de nosotros que trabaja para que el universo se eleve, en él y por él, en un grado más”. Teilahrd de Ch. De manera: que el progreso y bienestar de cada quien es la raíz del progreso y bienestar del entorno; que en la paz interior de cada quien nace la paz del mundo; queel conocimiento y comprensión de los demás y del entorno nace en el propio conocimiento; que la calidad de las relaciones con los demás y con el medio ambiente depende de la relación del hombre consigo mismo. La antigua enseñanza hermética "lo que es adentro es afuera" se masifica y se convierte en paradigma en la era de la globalización.
Si se acepta tal paradigma hay que convenir que sobre todos y cada uno de los hombres recae la responsabilidad de salvar o destruir el entorno (medio ambiente, comunidad, mundo etc). Si se opta por lo primero, es necesario comenzar a aprender a salvarse de la autoaniquilación. Se necesitan herramientas para descubrir cuales son los obstáculos a vencer y cuales son las rutas a seguir.
El Eneagrama es la herramienta. Reaparece como un regalo para estos tiempos, como el instrumento que responde a las necesidades de evolución y expansión de la conciencia del hombre de hoy. El Eneagrama se masifica, sale del círculo excluyente de unos pocos al campo abierto del común de los mortales
Para ayudarnos a:
Conocernos y conocer a los demás.
Mostrar caminos personalizados de crecimiento.
Hacer diagnósticos precisos para propiciar cambios efectivos.
Entender que somos seres en evolución, “somos un llegar a ser”. Que la personalidad, dentro de la singularidad de su configuración, no es estática sino que evoluciona en el tiempo y oscila constantemente dependiendo del ritmo, el deseo y la conciencia individual del momento.
Saber que las limitaciones del Ego pueden ser trascendidas gracias a la inagotabilidad de la Esencia. Que en la dirección integradora se logra sumar atributos y habilidades para una personalidad psicológicamente estable, exponente de las cualidades superiores de la Esencia para avanzar hacia una vida plena, gratificante y segura.
Aprender a discernir entre lo que las apariencias nos sugieren que somos y lo que realmente somos.
Entender la Trinidad y Unicidad humana: los tres niveles de realidad que se integran e interactuan en la persona: Ego, Esencia y Conciencia y el Uno que los integra. En otras palabras: Cuerpo, Espíritu y Alma y el Todo que incluye los tres.
Entender que la Esencia, es la expresión del Espíritu en la materia. Es Presencia divina, Fuente de Vida. Es lo que realmente somos, es el contenido, es la Vida del cuerpo, el Ser que conecta, une y transforma., es el alimento del Alma.
Entender que el Ego es el lugar de experiencia de la Esencia, es el contenedor, es el objeto a transformar. Luego nada podría hacer la Una sin el Otro
Comprender cómo se forma y acrecienta la Conciencia gracias a la interacción de la Esencia con el Ego, que no es otra cosa que la encarnación del Espíritu en la Materia.
Entender que la transformación no ocurre por la acción de factores externos sino desde el interior profundo en la medida en que el Ego decida conectarse y alinearse con su propio centro, la Esencia, y se deje fluir por ella.
Tomar conciencia de nuestra identidad de seres espirituales.
Entender que todavía vivimos sumidos en la ilusión del sueño y porqué necesitamos despertar urgentemente.
Comprender que la espiritualidad es tal cuando se basa en una personalidad integrada en equilibrio, imposible de vivirla con una personalidad desintegrada.
Reconocer que, en último término, podemos “llegar a ser libres”: libres de la esclavitud de los instintos, las pasiones y las fijaciones mentales; libres para unirnos a nuestro Ser esencial, a los demás y a Dios.
Internalización de los contenidos anteriores como el gran paso que facilitará el desarrollo espiritual y la consecuente apertura a la visión global y la conciencia sistémica considerados el reto del Hombre para el Tercer Milenio.
Eneagrama Milenio 3, todo el arte, diagramación y contenido son propiedad de © Agustina Burgo. 2000 - 2005. lfg252200015018.